Una entrevista en línea

Una entrevista en línea

El blog “Tinta nocturna“, animado por Alan Dalloul desde Maracaibo, Venezuela, me pidió que respondiera unas preguntas. La verdad que no pensé que tendría tanto que decir hasta que me senté a ordenar las ideas. Nos paseamos por algunos libros, la experiencia creativa y la pregunta de siempre, por qué se escribe. Terminé, sin querer queriendo, diciendo cosas como éstas:

“Querer crear, querer escribir, es un acto seminal de rebeldía que nos obliga a enfrentarnos a nuestras dudas más incipientes (seré bueno en esto, tendré algo que decir, etc.) y nos coloca frente al vértigo de un futuro incierto. No entiendo, ni comparto, los escritores que pretenden reducir la creación a una zona de comodidad controlada y agradable: quieren tener su salario de 15 y último garantizado, quieren « entrar » en círculos de influencia cultural y, lo que es peor, le tienen miedo al riesgo (en estilo y temática) por perder esa pequeña cuota de poder. Escribir, para mí, es negar esa vida que comúnmente nos traza la sociedad (cómo cuestionar los valores de dicha sociedad si no), no prolongar las prácticas clientelistas de un partido político, sólo que rodeado de amigos que saben algo de ortografía y narrativa”.

Pueden leer el resto de la entrevista aquí.

Este proceso ha sido extraño, debo confesar. Me refiero al camino literario. Lo único que podría agregar a la entrevista es que, cuando las cosas dejan de ser importantes, es que se dan. Francamente, hoy por hoy, me importa un bledo que me publiquen o me lean. No me quita el sueño (de allí que siga este diálogo autista, gritando en el ciber-desierto, conmigo mismo). Entonces, es paradójico que, cuando finalmente estoy contento en mi esquina, las cosas se empiecen a dar.

Tal vez eso sea lo único que tengo que decir por ahora: el que quiere escribir, que escriba. El que quiera ser publicado, entrar en círculos literarios y aparecer en televisión, que vaya a las fiestas y trate de jalarle bolas a todo el mundo, por más horrorosa que sea su literatura.

En Venezuela tendemos a olvidar eso. Tendemos a apurarnos, a querer ser reconocidos y leídos. Ese no es el punto de mi escritura. Personalmente, con todas mis limitaciones y errores, estoy orgulloso de haber escrito lo mejor que podía “Yo maté a Simón Bolívar“. Por supuesto que estoy sorprendido (y agradecido) que la gente de Masa Editorial sea tan suicida que actualmente quiera publicar la novela. Pero ese es otro tema, del cual sé poco. Lo único que me quita el sueño (o, en estos momentos, me da paz), es saber que capítulos como “Beban mi sangre” son lo mejor que pude escribir en ese momento.

Creo que nuestra generación tiene las herramientas y el acceso a una tecnología de punta, que nos permite ser verdaderamente libres. Personalmente, me interesa explorar más esas posibilidades que pasar por los medios tradicionales, de feudos de poder, donde hay que jugar un juego extraño de favores para existir. Abramos los ojos, gente: sí se puede hacer cortometrajes sin dinero, sin apoyo y sin nada. Sí podemos publicar. En fin: sí se puede pensar fuera de los límites preestablecidos.

El año que viene seguiremos experimentando con las creaciones independientes y alternativas. Por allí viene otro Niu Imaginarium. Por allí estamos montando un proyecto alternativo con algunos anarquistas de internet.

2011 va a ser divertido…

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5 Responses to “Una entrevista en línea”

  1. Alek Boyd says:

    Creo que nuestra generación tiene las herramientas y el acceso a una tecnología de punta, que nos permite ser verdaderamente libres.

    Vinz, creo que te he dicho esto en el pasado, pero en caso que mi memoria me esté jugando una mala pasada lo repetiré, uno no necesita en estos tiempos jalarle bolas a nadie. Si el producto de tu intelecto es realmente bueno el éxito sobreviene. Regardless. Hacer vida de la producción literaria/cultural, en un contexto intelectual tan reducido como el venezolano, es una meta utópica en mi opinión.

    Aunque no he escrito libros, he escrito muchos. Y difiero en cuanto a las dudas seminales, en mi caso la musa no es la rebeldía per se, sino la reacción a afrentas contra la dignidad propia tal y como uno la concibe. Sin dudas, de ningún tipo. En estas circunstancias, el que termina leyendo lo hace por que encuentra valor en lo que se escribe, o de alguna manera ve un reflejo de pensamientos/sentimientos propios.

  2. vinz says:

    Saludos, Alex:
    Estamos de acuerdo, por eso me embronca tanto ver gente con talento que se ve frustrada porque cree que la única forma de difundir lo que hacen es pasar por esos canales de difusión tradicionales. Es decir, si tiendo a insistir en el tema de la difusión y la libertad en internet, es porque creo que lo que tenemos que hacer es pensar cómo darle la vuelta a las estructuras de poder (si es eso lo que queremos hacer, por supuesto). Por eso cuando veo amigos perdiendo su tiempo despotricando en contra de este u otro centro de poder, que acá no lo quieren publicar, que acullá no le quieren dar el dinero para hacer su cortometraje, pues me parece que sólo reflejan la falta de inteligencia adaptativa para darle la vuelta a las cosas, para buscar hacer su propio canal de difusión, para buscar llegarle directamente al público (algo que antes era imposible, en literatura y cine, por ejemplo).
    En cuanto a las razones o las musas, por supuesto que sólo ventilo la forma en la que la creación funciona para mí. Cada quien es libre de buscar oxígeno creativo donde mejor le resulte. No es un axioma ni una ley, pero la difícil pregunta de “por qué se escribe” supongo que tiene que pasar por algún tipo de respuesta orientada en ese sentido.
    Saludos, gracias a Dios por ahora en Internet hay espacio para todos, así que aprovechémoslo mientras dure…

  3. Alek Boyd says:

    Sobre esa gente con talento a la que te refieres, y sin pretensiones de ninguna especie, una anécdota.

    Hace años, buscando casa en Mérida, mi esposa y yo conseguimos un sitio de ensueño. En lo alto de una de las laderas que flanquean La Pedregosa, difícil acceso, vista espectacular, parte baja de casa, espacio abierto… en fin, quedamos prendados. La dueña de la casa, nos comentaba que faltaban algunas cosas por reparar (electricidad, cocina, etc.), pero que lamentablemente no nos podía decir cuando estaría habitable. Recuerdo nos dijo que o ella se encargaba de solucionar dichos detalles, o tenia que buscar quien lo hiciera, ya que su marido, que era intelectual, no era capaz de hacer tales cosas. Cuando nos fuimos, le comenté a mi esposa “¿qué clase de intelectual es incapaz de empatar un par de cables, o arreglar una cocina defectuosa?”

    No sé si te identificaras con el símil, pero he conocido a unos cuantos auto denominados intelectuales que son incapaces de hacer cualquier otra cosa que no tenga que ver con su objeto de trabajo. Gente talentosa, en estos tiempos, quejandose de falta de oportunidades, no merecen el calificativo de talentosa.

    En cuanto al por qué se escribe, ¿por qué buscar explicaciones a un acto tan natural para los seres humanos como expresarse?

    Internet -la verdadera revolución- está aqui para quedarse, y no hay dios, ni dictador, ni imperio gringo que le pueda poner coto.

  4. vinz says:

    Agregaré una anécdota a tu anécdota:
    Siempre me ha gustado hacer ejercicios, nada demasiado estrafalario, pero correr, practicar algún deporte o simplemente estar en algún tipo de “forma” que no sea redondo como una pelota, siempre me ha gustado y me ha hecho sentir bien.
    Sin embargo, en nuestra cultura de cartesianismo mal entendido, el que cultiva la “mente” debe estar por encima de “el cuerpo”, porque tú sabes, el intelectual está demasiado ocupado para salir a trotar o jugar básquet en la cancha pública.
    ¡Qué incomprensión tan grande, cuando vemos sociedades avanzadas como los griegos, donde una cosa no se desligaba de la otra! Basta ver una escultura griega (o el pensador del francés Rodin, por ejemplo) para ver que los bichos eran unos verdaderos portentos. No estoy diciendo que todos debamos tener los abdominales de Cristiano Ronaldo, pero estamos en esta vida una sola vez, así que me pregunto qué clase de reflexión sobre lo mítico o lo ético podemos llevar a cabo si no exploramos nuestro cuerpo de cierta manera…
    Ya veremos qué sucede con Internet. Con tanto desgraciado complotando por allí para ver cómo se lo apropia todo (desde Google con sus dos canales de Internet, los que pagan y los lumpen) hasta la repartición del mundo en Eastasia-Eurasia (Facebook versus Google; Apple versus Microsoft, etc.), creo que internet seguirá siendo libre siempre y cuando sigamos defendiendo esa libertad, que no debemos tomar nunca por sentada.

  5. Alek Boyd says:

    Hey, en estos tópicos, we are on the same page. Yo también he sido un fiebruo de los deportes, y de mantenerme en las mejores condiciones físicas posibles. De hecho, hablabas de oxigenación en comentario previo, a mi, siendo que no peco de auto denominarme intelectual sino simplemente alguien que cuestiona, se me vienen a la mente ideas increíbles, precisamente cuando estoy haciendo ejercicio. Por ello, el dicho aquel “Mens sana in corpore sano”

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