La génesis de Venezuela

Venezuela había sido creada el octavo día de la Génesis. Después de concebir el universo, los mares y las montañas, Dios se sintió enfermo. Borracho de tanta belleza, vació sus entrañas alrededor del río Orinoco. Su bilis, negra y rancia, penetró la tierra. El creador, avergonzado de su expulsión, enterró el jugo amargo en lo más profundo del planeta.

Cuando el hombre descubrió la tecnología, construyó inmensos taladros que hincó en las piedras. Cavó, perforó y volvió a ahondar. Un día, encontró la simiente maldita. La enfermedad latía bajo la tierra. Un magma espumante que transformaría Gomorra en sal. Los ríos de petróleo inundaron el mercado internacional. Un verde amargo, de dólar, compró conciencias.

Tomado de mi novela Perico exprés, publicada en francés como Coco Express (2026).

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