{"id":1622,"date":"2018-09-07T17:05:32","date_gmt":"2018-09-07T16:05:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/?p=1622"},"modified":"2018-08-26T17:06:18","modified_gmt":"2018-08-26T16:06:18","slug":"la-desaparicion-de-josef-mengele-el-angel-de-la-muerte-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/2018\/09\/la-desaparicion-de-josef-mengele-el-angel-de-la-muerte-en-argentina\/","title":{"rendered":"La desaparici\u00f3n de Josef Mengele: El \u00e1ngel de la muerte en Argentina"},"content":{"rendered":"<div>\n<header><em><strong>Con \u201cLa desaparici\u00f3n de Josef Mengele\u201d, el a\u00f1o pasado Olivier Guez gan\u00f3 el premio Renaudot que, junto al Goncourt, es la distinci\u00f3n m\u00e1s alta que se puede obtener en Francia para una novela de ficci\u00f3n\u00a0<\/strong><\/em>Publicado en: <a href=\"http:\/\/www.el-nacional.com\/noticias\/entretenimiento\/desaparicion-josef-mengele-angel-muerte-argentina_225694\">El Nacional<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/en-cdnmed.agilecontent.com\/\/resources\/jpg\/7\/9\/1520304297697.jpg\" alt=\"\" width=\"745\" height=\"419\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDesconfianza. El hombre es una criatura maleable, hay que desconfiar de los hombres\u201d, nos dice Olivier Guez en su libro,\u00a0<em>La desaparici\u00f3n de Josef Mengele<\/em>\u00a0(Grasset, 2017). Esta obra gan\u00f3 el premio Renaudot el a\u00f1o pasado. Junto al Goncourt, es la distinci\u00f3n m\u00e1s alta que se puede obtener en Francia para una novela de ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El libro sigue al tristemente c\u00e9lebre doctor Mengele y sus teor\u00edas sobre la eugenesia, la manipulaci\u00f3n biol\u00f3gica para mantener una raza \u201cpura y aria\u201d. Guez ataca el tema desde tres frentes distintos. Por un lado, penetra la mente y los argumentos de uno de los personajes m\u00e1s nefastos del siglo XX y sus experimentos torcidos. Otro flanco es el ambiente mundial despu\u00e9s de la Segunda Guerra, donde reg\u00edmenes como el peronismo protegen a los nazis en busca de una supuesta \u201ctercera v\u00eda\u201d entre el capitalismo y el comunismo. Finalmente, entre la situaci\u00f3n mundial y la personal, el autor coloca la relaci\u00f3n de Mengele con su hijo Rolf, y las justificaciones que avanzar\u00e1 para explicar su papel en los exterminios masivos de Auschwitz.<\/p>\n<p>La obra es un documento fascinante sobre la \u201cdisonancia cognitiva\u201d, un proceso psicol\u00f3gico descrito hacia finales de los cincuenta. Seg\u00fan la teor\u00eda de Leon Festinger, los seres humanos somos capaces de construir\u00a0<em>justificaciones<\/em>\u00a0que nos evitan la responsabilidad de nuestros actos. Por ejemplo, alguien a quien le han ense\u00f1ado que \u201crobar es malo\u201d pero que se ve envuelto en una acci\u00f3n delictiva, debe construir una\u00a0<em>justificaci\u00f3n<\/em>\u00a0para sus acciones. Despu\u00e9s de afirmar que \u201crobar es malo\u201d y constatar que \u201cyo estoy robando\u201d, el sujeto crear\u00e1 una\u00a0<em>igualaci\u00f3n cognitiva<\/em>: \u201crobar a un corrupto no cuenta\u201d o \u201cdebo alimentar a mi familia as\u00ed que estoy en lo correcto\u201d, entre otras.<\/p>\n<p>Ya hemos hablado en esta columna sobre el perd\u00f3n a familiares que incurren en actos despreciables (<a href=\"http:\/\/www.el-nacional.com\/noticias\/entretenimiento\/podemos-perdonar-dictadores_215401\">http:\/\/www.el-nacional.com\/noticias\/entretenimiento\/podemos-perdonar-dictadores_215401<\/a>). Es por esto que resalta el libro de Olivier Guez, porque nos recuerda que, a pesar de correr y esconderse, Mengele no pudo escapar jam\u00e1s al juicio de su propio hijo, Rolf.<\/p>\n<p>La novela empieza con Mengele recorriendo las Avenidas de Buenos Aires. Recuerda con nostalgia sus a\u00f1os frente al laboratorio humano m\u00e1s grande del mundo. Era Mengele quien decid\u00eda el destino de los jud\u00edos de Europa en Auschwitz: a la izquierda, la muerte inmediata, las c\u00e1maras de gas. A la derecha, la muerte lenta, los trabajos forzados o su laboratorio, lleno de \u201cmaterial humano inadecuado\u201d: enanos, gigantes, estropeados, gemelos\u2026 Carne que el doctor inyectaba, sangraba y med\u00eda tratando de producir superhombres arios de gran fertilidad. Fue as\u00ed como obtuvo su sobrenombre de \u201c\u00c1ngel de la muerte\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando acaba la guerra, Per\u00f3n crea una compleja red detr\u00e1s de su Oficina de Informaci\u00f3n para darle asilo a la peor escoria nazi. Diplom\u00e1ticos y funcionarios corruptos en la Espa\u00f1a franquista, Suiza e Italia, protegen y reubican a los criminales de guerra. Per\u00f3n cree poder triunfar donde Mussolini y Hitler fracasaron: la creaci\u00f3n de un \u201ceje no alineado\u201d, independiente de la URSS y de los EEUU.<\/p>\n<p>Son estas apuestas ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas las que destruyen vidas. Cuando gobernantes megal\u00f3manos disponen de la existencia de miles de personas para acceder a sus fantas\u00edas personales, el mundo entero se lanza a las fauces de la locura.<\/p>\n<p>Los ciudadanos abrazan estos cantos de sirena y creen los cuentos oficiales. Es as\u00ed como el \u201cC\u00edrculo de D\u00fcrer\u201d, una organizaci\u00f3n de nazis argentinos y alemanes que frecuenta Mengele, borra los testimonios de los campos de concentraci\u00f3n de un plumazo: son \u201cpropaganda enemiga\u201d.<\/p>\n<p>De esta manera, creen que integrando a Adolph Eichmann al c\u00edrculo tendr\u00e1n explicaciones sobre lo que realmente ocurri\u00f3. El Teniente Coronel de las SS seguramente aclarar\u00e1 los malos entendidos en torno a la soluci\u00f3n final. \u00bfVerdad que las intenciones y los actos de los nazis eran nobles?, le preguntan.<\/p>\n<p>Sin embargo, el esbirro de Polonia no solamente confirma todos los rumores, sino que se ufana de haber logrado asesinar \u201cseis millones de jud\u00edos\u201d y lamenta no haber podido \u201ccompletar su misi\u00f3n\u201d, ante el horror de sus interlocutores argentinos. As\u00ed, los tontos \u00fatiles del nazismo suramericano, quienes cre\u00edan que el nazismo era \u201cpuro\u201d, descubren la verdad, narrada por un Eichmann que se regodea en los detalles m\u00e1s m\u00ednimos sobre las marchas de la muerte, las hambrunas, las c\u00e1maras de gas y los crematorios.<\/p>\n<p>Ahora bien, Mengele es m\u00e1s precavido que el fanfarr\u00f3n Eichmann. Jam\u00e1s revela su identidad, raz\u00f3n por la cual el Mossad no logra ubicarlo. Cuando Israel identifica, secuestra y captura a Eichmann en 1959, Mengele cae en p\u00e1nico y vuelve a esconderse.<\/p>\n<p>Lo ayuda el \u201ccarnicero de Lyon\u201d, Klaus Barbie. Este prospera en Bolivia, donde ha pactado con la CIA para que lo dejen tranquilo. A cambio de informaci\u00f3n sobre los comunistas en Alemania del Este, los americanos no le molestan. De hecho, la junta militar que instaur\u00f3 la dictadura en 1964 est\u00e1 muy contenta con sus asesor\u00edas sobre t\u00e9cnicas de interrogaci\u00f3n y tortura.<\/p>\n<p>La novela termina cuando el hijo de Mengele, Rolf, lo confronta en Brasil. Es la mejor escena de la novela, un juicio del cual el doctor nazi no puede escapar. Rolf se sienta en la sala y lo encara: \u00bfpor qu\u00e9 fue a Auschwitz? \u00bfQu\u00e9 hizo all\u00ed? \u00bfEs culpable de los cr\u00edmenes que se le imputan?<\/p>\n<p>As\u00ed, el asesino fr\u00edo y calculador, capaz de silbar\u00a0<em>arias<\/em>\u00a0de \u00d3pera mientras clasifica prisioneros y decide su muerte, vacila. Balbucea una justificaci\u00f3n, propone comer algo primero. Le ofrece cerveza y vino a su hijo; intenta desesperadamente evitar el tema. Rolf insiste: no ha atravesado el Atl\u00e1ntico para beber cerveza. Quiere saber la verdad.<\/p>\n<p>Josef Mengele empieza a justificar sus acciones. Apela a la necesidad hist\u00f3rica: \u201co hac\u00edamos algo, o Alemania mor\u00eda\u201d, al deber de defender \u201cla raza aria\u201d y al proyecto alocado de Hitler de llegar a un millardo de alemanes en el a\u00f1o 2200. Rolf conoce todas estas teor\u00edas, as\u00ed que insiste, \u201cPap\u00e1, \u00bfqu\u00e9 hiciste en Auschwitz?\u201d.<\/p>\n<p>El doctor responde con el no muy original, \u201chice mi deber\u201d. Hab\u00eda que purificar la sangre, liberar al cuerpo del virus extranjero. \u201cAyud\u00e9 a la gente \u2013explica el asesino\u2013, seleccionando la mayor cantidad para los trabajos forzados, para que pudiesen sobrevivir. (&#8230;) Hice mi trabajo porque amo a Alemania, porque era mi deber moral y legal. No invent\u00e9 Auschwitz, solo fui una pieza en el engranaje\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos d\u00edas y dos noches de discusiones, Rolf renuncia a la idea de escuchar a su padre arrepentirse. Se retira asqueado, incr\u00e9dulo ante la frialdad de su progenitor. Jam\u00e1s se vuelven a ver.<\/p>\n<p>El doctor Josef Mengele muri\u00f3 en Brasil sin jam\u00e1s responder por sus cr\u00edmenes. Al menos no de manera p\u00fablica ya que el desprecio de su hijo le hizo m\u00e1s da\u00f1o que cualquier corte de la Haya. Tal vez sea ese nuestro consuelo: a pesar de que no podamos llevar a los dictadores a juicio, jam\u00e1s podr\u00e1n escapar a su infierno personal.\u00a0<em>La desaparici\u00f3n de Josef Mengele<\/em>\u00a0es una buena advertencia a todos aquellos que creen que pueden comprar su salvaci\u00f3n con dinero, poder e influencia. Por m\u00e1s que huyamos o nos ocultemos, en Argentina, Bolivia o Brasil, jam\u00e1s podremos escapar a los demonios que llevamos por dentro.<\/p>\n<\/header>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con \u201cLa desaparici\u00f3n de Josef Mengele\u201d, el a\u00f1o pasado Olivier Guez gan\u00f3 el premio Renaudot que, junto al Goncourt, es la distinci\u00f3n m\u00e1s alta que se puede obtener en Francia para una novela de ficci\u00f3n\u00a0Publicado en: El Nacional &nbsp; \u201cDesconfianza. &hellip; <a href=\"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/2018\/09\/la-desaparicion-de-josef-mengele-el-angel-de-la-muerte-en-argentina\/\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,20],"tags":[407,388,406,405],"class_list":["post-1622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-h-s","category-personas-apedrear","tag-argentina","tag-el-nacional","tag-mengele","tag-olivier-guez"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1622"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1626,"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1622\/revisions\/1626"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.moebius77.com\/blog2\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}