apuntes para superar la locura

apuntes para superar la locura

cuckoos-nest1Hasta ahora, a pesar de entender que la argumentación es un ejercicio fatuo que en muchas ocasiones crea las condiciones para que el poder nos atropelle con contundencia, desde este blog no dejamos de analizar o avanzar posiciones que nos parecían correctas. Tratamos de desenrredar la estopa informe de ideas, gritos e insultos que es el corpus de imágenes que gobiernan a Venezuela.

Sin embargo, si escribo esto, es por un profundo cansancio, desesperanza y desolación.

Me pregunto de qué sirve presentar argumentos lógicos que jamás son confrontados por los que piensan distinto. Acá, en PanfletoNegro y demás sitios, aparte de sortear la lluvia de insultos, lo que resulta es una estampida fenomenal. Pensándolo bien, tienen razón, ¿para qué discutir con la periferia, con los que estamos excluidos del poder? Antes se intentaba mantener una fachada de “democracia” que conducía a discusiones altamente tóxicas (para mí), llenas de odio, donde los interlocutores trataban de argüir que cerrar canales de televisión o moler a patadas a periodistas en las calles de Caracas era legítimo.

Hoy, ese ni siquiera es el caso.

Hoy, no le veo sentido a sacrificar mi pluma para vehicular todo ese veneno para simplemente sentar un punto, mostrar relaciones lógicas o estar en paz con la historia contemporánea de mi país.

Hoy, prefiero desconectarme de todo, prefiero utilizar el estilo paticojo que he logrado desarrollar luego de años de intentos de escritura, para garabatear poemas autistas que le leeré a mi novia bajo la sombra de una matica.

Porque nadie lo dice, lo diré yo: el país se jodió. Lo que veo es una reverenda mierda, un retroceso que parece el Reality TV Show de “la rebelión del Atlas” de Ayn Rand. No voy a sacrificar mi vida apostando a que tal vez, con una gran dosis de suerte, mis hijos puedan tener algo que más o menos se asemeje a un país.

Esto no significa que la lucha ha terminado. Si escribo esto, es porque estoy profundamente decepcionado con el estado del mundo en general: ver países protegiendo genocidas, arguyendo que oprimir mujeres es “relativismo cultural” y que cada país es libre de construir ojivas nucleares sin importar que ese país afirme explícitamente querer completar la obra de Adolfo Hitler.

Traté de refugiarme en la literatura, en el arte, sólo para conseguir la fotocopia mala de un mundo avaricioso lleno de envidia en los medios culturales. Esos hipócritas, políticos disfrazados de artistas, que sólo quieren usar la escritura, la música o la fotografía para amasar poder y oprimir a sus colegas. Mediocres de talento cuestionable que exijen que te arrodilles ante ellos si quieres figurar, adefesios que creen que los que escribimos lo hacemos para ser “famosos” o ricos.

Es por todo esto que me lanzaré en la cruzada más autista y estúpida que jamás se me haya ocurrido.

Es mi vida y, a pesar de que entendí que no puedo cambiar el mundo, mucho menos mi país (a menos que entres por el carril, hagas política o juegues el juego de los poderosos de la cultura para aspirar, si acaso, a hacer cambios puntuales, menores), decidí cambiar mi mundo.

Inventaré mi país…

Este intento de auto-disociarme, apareció de manera espontánea y ha sido bautizado, hasta ahora, “Niu Imaginarium”. Es un espacio efímero, inscrito en un tiempo limitado, donde se crea una experiencia fenomenológica única e irrepetible.

El Niu Imaginarium es el único país donde no necesitas visa.

En el Niu Imaginarium, ponemos entre paréntesis todos los valores de la sociedad globalizada. Acá no valen los críticos, acá no vale tu dinero como medida de lo artístico. El Niu Imaginarium unirá a todos los excluídos del sistema. Seremos un ejército de perdedores. No, no somos bellos. No, no salimos en televisión. Somos gente que está cansada de jugar el juego podrido. Así que inventamos nuestro juego.

Sólo pedimos que nos dejen en paz. Esto no es una competencia. Hagan su cosa, nosotros haremos la nuestra. Simplemente, decidimos que no nos interesa su mundo. Es nuestro derecho. No queremos saber nada del próximo libro de vampiros publicado o la próxima estrella del auto-tune. Jamás permitiremos que nuestras creaciones sean evaluadas con esos estándares.

No, no tengo idea de cómo llevar esto a cabo, cuánto durará o cuál será su alcance. Pero, ¿saben qué? Es increíble la cantidad de talento y energía que he visto rodando por allí. El espíritu desinteresado y horizontal de los creadores, la invitación al público a dejar de ser “el cajero número tres” para, durante pocas horas, ser el autor de un poema o el pintor de una pared.

Las experiencias en Barcelona y París han sido muy enriquecedoras. Además, estaremos explorando los límites de la tecnología barata para hacer este tipo de cosas.

Esto seguirá hasta que la propia experiencia se extinga. Por ahora, la reacción ha sido explosiva. Me di cuenta de que no estoy solo. No soy el único tratando de reinventar su mundo para apartarse de los valores escatológicos que mueven a este mundo. Somos muchísimos. Y nos vamos a unir. Porque podemos. Porque queremos. Porque no le hacemos daño a nadie y sólo queremos sentirnos vivos.

Ese es, por ahora, el proyecto. No les pido que lo compartan. No les pido que les guste. Sólo pido que reconozcan el derecho democrático a separarnos de todo esto y, si les da nota, participen.

Sólo queremos paz…

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3 Responses to “apuntes para superar la locura”

  1. El Warholio says:

    “No, no tengo idea de cómo llevar esto a cabo, cuánto durará o cuál será su alcance. Pero, ¿saben qué? Es increíble la cantidad de talento y energía que he visto rodando por allí. El espíritu desinteresado y horizontal de los creadores, la invitación al público a dejar de ser “el cajero número tres” para, durante pocas horas, ser el autor de un poema o el pintor de una pared.”

    Esto me recuerda un poco la lógica explicada por Simon Sinek en este interesante video:
    http://www.ted.com/talks/simon_sinek_how_great_leaders_inspire_action.html

    Por cierto, hablando como los locos, me pregunto si esa misma lógica no fué la usada por Mockus en su discurso para ganar las elecciones a la alcaldía a Bogotá en el 95 y para ponerse de primero en las encuestas para las actuales elecciones presidenciales de Colombia.

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