jueves 4 septiembre 2008
La máquina que devora almas y garantiza crecimiento
El sistema se revolcó en su pozo séptico, moviendo su obeso cuerpo con dificultad y dejando salir un olor fétido. La bestia gruñó y lanzó un bostezo para desperezarse.
Por Vicente Ulive-Schnell, à 11:29 :: Articulos Propios
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