miércoles 1 agosto 2007
Embauca al cliente: Veintiúnica regla de juego en nuestra sociedad de consumo
Nadie es más infeliz que el pasante sub-pagado y enchufado a un panel de llamadas cuya función es acosar, por cualquier medio posible, al cliente para venderle cosas que no necesita. La modernidad ha producido adelantos tecnológicos sorprendentes como mandar a un hombre a la luna o construir trenes de gran velocidad. Pero por cada adelanto útil, los ciudadanos somos atacados por un abanico de inutilidades imbéciles, aparatos caseros de musculación, cremas bronceadoras à la rifosina, injecciones de botox y teléfonos con "aplicaciones" como "sonómetro" o brújula digital, excelente opción para el alpinista perdido que se queda sin batería en la mitad del Himalaya.
Por Vicente Ulive-Schnell, à 18:57 :: Articulos Propios
2 comentarios :: y una réplica :: leído 1189 veces :: un trackback










